El Desprendimiento de Retina. Tomando Conciencia para mi Bienestar Visual

  1. Vivencia Personal

Cuando experimenté un desgarro de retina gigante en el ojo derecho, un evento que, como sabemos, sucede con cierta rapidez, sentí una repentina vulnerabilidad en mi visión y la posibilidad de que las cosas empeoraran. Aunque fui intervenido con prontitud, lamentablemente, la operación no arrojó los resultados esperados.  A pesar del esmero del equipo médico que me atendió, perdí la visión en el ojo derecho y me vi obligado a adaptarme a vivir con el ojo izquierdo, que en mi caso era el más débil de los dos.

El ojo izquierdo también presenta lesiones de cierta gravedad en la retina hasta ahora, generando un estado de incertidumbre constante. En esta situación me encontraba sin ningún tipo de tratamiento que pudiera aliviar la ansiedad que esto provoca. Con revisiones semestrales y la indicación de que, al notar más moscas volantes de lo habitual o destellos luminosos, fuera inmediatamente a urgencias para descartar otro desprendimiento o desgarro similar al ocurrido anteriormente.

En esa etapa, me sentía desanimado respecto a expectativas amables sobre mi salud visual cuando ocurrió el milagro y descubrí la visión natural, gracias al método “Volver a Ver Claro” (VVC) de la doctora Ainhoa de Federico.  Este sorprendente hallazgo me llenó de entusiasmo y esperanza. Las revisiones oftalmológicas subsiguientes, en lugar de generar estrés, se impregnaron de confianza, sintiendo genuinamente que las cosas mejoraban o, al menos, que se detenía el deterioro de la retina en el ojo izquierdo y mejoraba la visión en el derecho.

Una consecuencia del desgarro gigante fue que, al perder la visión, el cerebro desestimó este ojo, resultando en un estrabismo divergente en él. Al incorporar en mi vida los principios del método de la doctora Ainhoa de Federico, de quien soy Educador Visual, algunos errores de refracción desaparecieron, como la presbicia, y otros se redujeron, como la miopía, el astigmatismo y la fotofobia. En este artículo, me enfocaré específicamente la retina. Lo primero que quiero destacar es la importancia de asistir a las revisiones periódicas en las fechas establecidas por los especialistas que os estén tratando.

  2. Proceso Emocional en la Experiencia de la Visión Natural

He experimentado la visión natural durante dos años y medio, disfrutando de la experiencia, la cual no carece de desafíos. Se suceden periodos de bienestar visual y progreso, intercalados con momentos de crisis, retos y emociones menos agradables como la ansiedad, duda o temor. Afortunadamente, estos son de breve duración en comparación con los gratificantes momentos de bienestar visual.

Como educador visual, destaco la importancia de las emociones para prevenir posibles desprendimientos. En el nivel emocional del método Volver a Ver Claro, comprendí que durante la época en la que ocurrió el desgarro, había experimentado mucha tensión en mi vida. Fue un periodo emocionalmente desgarrador.

De acuerdo con el método VVC, el desprendimiento, entendido como metáfora, puede surgir en situaciones muy estresantes que impactan en nuestra vida, contradiciendo la visión interior que tenemos de la realidad en ese momento, pudiendo provocar un desgarro emocional, como ocurrió en mi vida. Tomar conciencia de esta posibilidad me brindó tranquilidad, al igual que adoptar el propósito de desarrollar una visión más positiva de la realidad, aceptándola tal como es.

Enfrentar los desafíos emocionalmente desgarradores de mi vida con emociones positivas implica comprometerse a vivir en relajación en lugar de en tensión. Aprendiendo a reconocer las señales fisiológicas que nos proporciona nuestro cuerpo como feedback, tales como la respiración acelerada, el aumento de pulsaciones, la tensión y la excitación muscular, e incluso una mayor sensibilidad en la piel. Al ser conscientes de estos cambios y permitir espacio a la emoción, esta se expresará de manera natural durante un tiempo, sin evitarla o reprimirla, evitando así la reacción de lucha o huida.

De esta manera, buscamos alcanzar cuanto antes un óptimo estado de equilibrio o homeostasis,  promoviendo el mejor bienestar posible para la retina y los ojos.

  3. Progresos Alcanzados

Trascurrido este tiempo, los resultados con las retinas hasta ahora son los siguientes. La visión del ojo desprendido cada vez es más funcional. Al principio, veía luces y sombras en un espacio muy reducido del campo visual, en una zona de la periferia. Luego, fui viendo en blanco y negro en esa zona con muy poca nitidez. Después, pasé al color sepia, con algo más de claridad. Esta pequeña zona se fue ampliado y ensanchando. Un día comprobé ilusionado que podía ver letras y algunas palabras cuando las ampliaba en la Tablet.  Eso me llenó de una alegría inmensa, animándome a seguir experimentando con todas las posibilidades del método “Volver a Ver Claro” de la doctora Ainhoa de Federico y de “Yoga Visual” de Teresa Pellejero, en los cuales estoy certificado. Al tener más conciencia corporal de mis ojos, incluí la imaginación y la creatividad como herramientas de sanación al hacer los ejercicios de manera más personalizada porque me divertía más y tenía muy buenas sensaciones.

El campo de visión continuó aumentando, volviendo a ser mi visión cada vez más funcional. Al utilizar las gafas reticulares y cubrirme el ojo izquierdo, me alegró  comprobar que ya comenzaba a percibir ciertos rasgos a través de los agujeros. En consecuencia, mi fóvea derecha experimentaba estimulación, pudiendo percibir con mayor claridad las cosas que antes no veía a través de los agujeros de las gafas reticulares con el ojo del desprendimiento.

Otro avance notable es que, con el ojo derecho, al intentar ver la televisión, experimento menos dificultades para distinguir personajes, pues la imagen es más nítida y estable. Antes, todo vibraba sin ningún orden o sentido, pero las imágenes comenzaron a estabilizarse y a adquirir más significado y colores. Hasta ahora, me cuesta más percibir el color rojo, especialmente con las luces de colores, como las de Navidad, ya que resulta más sencillo ver el color en objetos que reflejan luz y menos en aquellos que emiten luz de color.  Todo esto lo realizo al ritmo de mis ojos. Cuando juego a estimular más el ojo del desprendimiento, este se fortalece y, en algunas ocasiones, en periodos de diferente frecuencia, provoca visión doble y reduce la agudeza visual del ojo izquierdo.

 A pesar de los desafíos, esto resulta estimulante porque es donde se desarrollan las conexiones neuronales necesarias en el lóbulo occipital para que el cerebro optimice al máximo las diversas opciones proporcionadas por estos maravillosos milagros de la naturaleza que son nuestros ojos. Tengo la certeza, o por lo menos así lo siento en este aprendizaje tan experiencial, de que la luz y la oscuridad son vitales. Asimismo, que nuestras retinas estén bien oxigenadas y alimentadas por una buena circulación sanguínea en esta zona. Antes de conocer la visión natural, cuidaba mi alimentación para que los ojos estuvieran bien nutridos, pero después aprendí, en el nivel químico, la importancia de no intoxicar nuestro cuerpo con alimentos que en nada benefician nuestras retinas debido a los tóxicos que producen.

De http://www.nei.nih.gov/photo/eyedis/index.asp, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=862515

  4. Anatomía y Fisiología de la Retina

Me gustaría ofrecer una breve descripción anatómica de la composición de la retina de una manera simple y didáctica.

La retina es una capa del ojo formada principalmente por fotorreceptores,  células sensibles a la luz. Existen dos tipos principales: los bastones, más sensibles a la intensidad de la luz y al movimiento, constituyen aproximadamente el 95%  y se ubican  principalmente en la periferia de nuestra retina. Por otro lado, los conos son más sensibles al color,  algunos dispersos en la periferia y la mayor concentración en la mácula, que ocupa unos 5 mm de diámetro, y la fóvea, la zona de mayor concentración de conos, con un diámetro de 1,5 mm. Esta área es crucial para la agudeza visual, correspondiendo aproximadamente con el agujero central de las gafas estenopeicas o reticulares.

Dado el número limitado de fibras en el nervio óptico, una mayor cantidad de bastones está conectada a una sola fibra. En la mácula, los conos conectados a una fibra óptica se reducen, y en la fóvea, aún más. Así, al ser menos, los  fotorreceptores que  conectan la información proporcionada por la luz sobre la realidad fluyen con mayor claridad y precisión.

Nuestros ojos están diseñados de manera que todos sus componentes refracten la luz hasta llegar de manera precisa y amable a estos fotorreceptores. Con este conocimiento, podemos darnos cuenta de la necesidad de  la relajación y de  lo contraproducente que es esforzarse por ver con tensión cuando los ojos pueden hacerlo de manera natural.

Detrás de la retina se ubica la coroides, capa que alimenta la retina con los vasos sanguíneos necesarios para que esto suceda de manera orgánica y natural. Para que la sangre alimente y elimine las toxinas producidas por las células, se necesita una buena y lenta respiración consciente, así como una nutrición adecuada con alimentos saludables y mínima toxicidad.

Luego está la esclerótica, que da forma a nuestro ojo, junto con el humor vitreo que se encuentra por delante de la retina. Además, todos los músculos rectos y oblicuos están en el exterior del globo ocular. Considero que estos músculos están en su mejor condición cuando se encuentran relajados, oxigenados y bien tonificados, mediante ejercicios suaves.

Estas prácticas me gusta realizarlas cuando me apetece, no como obligación, con los ojos cerrados y sin intención de ver, tomando conciencia de su estado y grado de tensión, detectando posibles limitaciones en su movimiento. Comienzo con el ojo de mejor visión a dibujar círculos o líneas cuya extensión sería el espacio que ocupa el globo ocular,  luego con el otro ojo, y finalmente con ambos, dibujando figuras en mi rostro. No teniendo en cuenta  la cantidad de veces que se realizan, y sí la calidad, liberando tensión y permitiendo que la respiración limpie y alimente las zonas tensionadas.

 Si es posible, acompañado de una emoción positiva o algún recuerdo agradable para hacerlo una experiencia gratificante.  Estas son como micro prácticas que puedes realizar en momentos de tiempo libre o cuando sientas que tus ojos necesitan atención, de manera similar a como atendemos otras partes de nuestro cuerpo en distintas ocasiones.

De Based on Eyesection.gif, by en:User_talk:Sathiyam2k. Vectorization and some modifications by user:ZStardust – Trabajo propio, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2411216

  5. Hábitos y Prácticas que Fomentan el Bienestar Visual en las Retinas

   5.1. El Palmeo

El palmeo se lleva a cabo con el propósito de inducir la oscuridad, siendo una técnica integrante de las prácticas de relajación pasiva para los ojos. Desde el punto de vista energético, el calor de las manos contribuye a la relajación y distención muscular.

Para realizar el palmeo, coloca las manos en forma de cucharita, unidas por los dedos. Después, apoya las manos sobre tu rostro con los ojos cerrados, con los dedos en la frente y las bases de las manos aproximadamente sobre los pómulos. Asegúrate de no tapar ni interrumpir la respiración lenta y pausada. Puedes hacerlo sentado, apoyando los codos en una mesa y utilizando los soportes necesarios para que la cabeza no se incline hacia adelante, evitando así la tensión en las retinas. Si optas por estar tumbado, asegúrate de apoyar los codos en un cojín sobre el pecho. La posición elegida para llevar a cabo esta práctica debe ser lo más cómoda posible.

De William Horatio Bates – http://www.central-fixation.com/perfect-sight-without-glasses/chapter-12.php, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4961492

La oscuridad generada por nuestras manos genera la rodopsina de los bastones y la iodopsina de los conos. Personalmente, prefiero realizar estos palmeos en periodos cortos durante el día, experimentando con la luz y la sombra en micro prácticas. También realizo palmeos de mayor duración tumbado, escuchando alguna meditación de mindfulness para logar una relajación total, mayor conciencia corporal y tranquilidad mental.

También puedes incorporar meditaciones donde, de manera sutil, imagines diversas situaciones con colores y movimiento. La transición hacia la claridad se realiza de manera suave. En primer lugar, separa ligeramente los dedos de las manos para que la luz acaricie gradualmente las retinas. Luego, realiza flashes de visión, llevando a cabo un abrir y cerrar de párpados sin intentar ver, experimentando qué imagen llega a las retinas. Mantén este periodo más breve que el anterior y vuelve a abrir los párpados un poco más de tiempo. Juega con este proceso hasta que los momentos de luz superen a los de oscuridad. Con el tiempo, seguramente personalizaréis y adaptaréis este proceso según vuestro sentir interior o intuición.

   5.2. El Asoleo

El asoleo es una técnica de visión natural que ha sido sumamente motivadora para mí, ya que me permite establecer un contacto directo con las retinas y sentir, a través de la luz del sol, el estado de mi campo visual, especialmente en el ojo derecho, donde tuve un desprendimiento de retina.

Se realiza frente al sol con los ojos cerrados, permitiendo que la luz bañe los ojos de manera natural, proporcionando vitalidad y estimulando las retinas. Durante este proceso, se pueden realizar suaves movimientos del cuello de un lado a otro o de arriba hacia abajo, de manera relajada y lenta.

 En mi caso, y supongo que algunos pueden experimentar sensaciones similares, somos más sensibles al movimiento de los ojos, especialmente si hay moscas volantes, debido a un desprendimiento de vítreo, así como a variaciones en la sensibilidad a la luz.

 Para asegurar una experiencia positiva, es recomendable comenzar con exposiciones cortas. El mejor momento para realizar el asoleo es cuando el sol se encuentra en posición más horizontal. Ante cualquier síntoma de incomodidad, es importante aprovechar este feedback y detener la actividad por un momento. Después, realizar un palmeo y exponernos a la luz natural sin mirar al sol, haciendo pequeños flashes de claridad, tal como se explica en la técnica del palmeo.

Adicionalmente, suelo practicar el caleidoscopio. Esta técnica se realiza poniendo las manos frente a nosotros y con los ojos cerrados frente al sol, moviendo los dedos y las manos de manera suave. Este movimiento crea luces y sombras en nuestras retinas, proporcionando una experiencia placentera, siempre que se realice con suavidad.

Cualquier actividad relacionada con nuestros ojos, y especialmente con nuestras retinas, debe ser delicada y sensible, permitiéndonos tomar conciencia de nuestros ojos, lo que experimentan y los beneficios que se obtienen. Que sea una experiencia bonita y enriquecedora.

Otra práctica que realizo durante el asoleo, con los ojos cerrados, es tapar con la mano primero el ojo que necesita más tiempo de estimulación y cuidado.  Como he mencionado anteriormente, en mi caso, es el ojo derecho, y siento cómo la luz estimula y nutre la retina del ojo izquierdo, experimentándolo a través de la luz. Un color amarillo-anaranjado ocupa mi campo de visión. Muevo la cabeza ligeramente en la dirección que deseo.

Cuando percibo que es el momento de finalizar, abro los dedos de la mano para permitir que la luz entre en el otro ojo que estaba tapado, de manera amable y suave. Procedo a tapar el ojo estimulado previamente, y dejo que la luz alcance mi retina derecha, siempre con los ojos cerrados, pero sin esfuerzo. En este ojo, la sensación es completamente diferente.  El color amarillo-anaranjado es menos intenso y menos extenso, pero a medida que la luz entra a través de los párpados, este campo va aumentando.

Dedico un poco más de tiempo que en el proceso anterior. Repito el mismo procedimiento con la mano que tapa el ojo izquierdo, permitiendo que la luz entre suavemente. Coloco las manos frente a mí con los ojos cerrados y las muevo suavemente. Repito el acto de tapar un ojo con la mano en el mismo orden de antes y puedo comprobar que los campos visuales están más llenos de vitalidad. El ojo derecho se expande aún más, la superficie estimulada aumenta y la intensidad con la que percibo la luz se incrementa.

   5.3. El Parpadeo

Tendemos a fijar la mirada y permitir que la realidad impresione las retinas durante demasiado tiempo sin parpadear. Cuando somos consciente de ello, es bueno realizar una ráfaga de parpadeos suaves.  Así, las retinas descansan y la rodopsina e iodopsina se regeneran en los bastones y conos.

Además, añadir más movimiento y dinamismo a la forma de mirar, donde la atención sea la que dirija el movimiento de los ojos, el cuello y la cabeza. Desde el punto de vista emocional, en ocasiones, fijar la atención en algo sin darnos un descanso puede ser tan intenso que esta realidad nos desgarre, y lo haga metafóricamente hablando mediante un desprendimiento de retina.

 Luego,  ver nuestra realidad con descansos y desde otras perspectivas nos puede aliviar de emociones y tensiones intensas.

   5.4. Estimular la Periferia

Como mencioné anteriormente, la periferia es donde abundan más los bastones fotorreceptores, responsables de la percepción de la intensidad de luz y movimiento. Entonces, por ejemplo, al colocar nuestras manos a ambos lados de los ojos y moverlas alejándolas lo máximo posible, subiéndolas y las bajándolas relajadamente y sin esfuerzo, conseguiremos relajar la visión central de la mácula y la fóvea. De esta manera, somos más conscientes de todo lo que ocurre en la periferia, tanto arriba como abajo y a los lados.

Emocionalmente, al centrar constantemente nuestra atención en lo que creemos que es importante para nosotros, perdemos de vista el contexto en el que vivimos y las posibles contribuciones positivas que también existen en nuestro entorno para alcanzar lo que consideramos vital en nuestra vida. Desarrollar el buen hábito de ser conscientes de nuestro entorno y,  al mismo tiempo, enfocarnos en lo significativo para nosotros, equilibra nuestra visión física y la forma en que percibimos el mundo desde nuestro sentir personal e íntimo.

Por ejemplo, cuando estamos frente a una pantalla, dado que la retina está genéticamente más diseñada para recibir luz reflejada por objetos, puede calcular mejor la distancia a la que están ubicados que cuando se trata de luz emitida, como ocurre con las pantallas. Para permitir que nuestros ojos transmitan al cerebro la distancia a la que se encuentra la pantalla, sería beneficioso centrarnos en lo que estamos haciendo mientras tomamos conciencia de nuestro entorno cercano. Asimismo, sería recomendable, al menos cada 20 minutos, apartar la vista de la pantalla y dirigirla lo más lejos posible, parpadeando con mayor frecuencia de lo habitual, y moviendo la mirada a diferentes lugares para relajar la visión de manera dinámica.

   5.5. Utilizar los Colores para la Mácula y la Fóvea

Me resulta muy estimulante y, en mi experiencia personal, creo que está dando buenos resultados debido a los progresos que estoy haciendo para tener una visión cada vez más funcional con el ojo del desprendimiento de retina. Lo que hago es estimular mis ojos con láminas de diferentes colores. Me alejo y acerco estas láminas, tapando un ojo y luego el otro. En mi caso, he mejorado mucho con el color rojo y el naranja, que al principio encontraba desafiante diferenciar. También utilizo luces de colores como las de Navidad para estimular la mácula o luces blancas parpadeantes para la periferia.

Personalmente, veo mejor el color rojo en una cartulina o en la realidad cuando es una luz reflejada que cuando lo veo en una pantalla o en las luces de Navidad que emiten luz. Sin embargo, es un desafío en el que estoy practicando de manera amable y sin expectativas, dejando que todo suceda cuando tenga que suceder. En este sendero ya estoy obteniendo resultados, así que sigo practicando y divirtiéndome.

Estas prácticas también se pueden realizar con las gafas reticulares. Mi primer contacto con ellas fue durante la primera revisión en el Hospital 12 de Octubre (Madrid), cuando estaba siendo evaluado en cuanto a la agudeza visual.  Después de tapar un ojo y mirar al optotipo, me colocaron una rejilla para verificar si podía leer mejor una línea que ya no veía con claridad. Mi respuesta en ese momento fue que veía igual. Después de practicar con las gafas reticulares, en las siguientes revisiones semestrales, he notado una gran diferencia en esta prueba de evaluación óptica.

  6. Pensamientos Finales

Mi intención en este articulo ha sido mostrarte mi experiencia con el desprendimiento de retina, cómo me sentía y los cambios producidos en mí con la aparición en mi vida de la visión natural y, específicamente, el método Volver a Ver Claro de la doctora Ainhoa de Federico.

Cuando te involucras activamente en esta patología y no solo eres un paciente que espera que las cosas no empeoren, sino que te conviertes en un agente activo de tu salud visual, la percepción de la enfermedad y cómo afrontarla, tanto física como emocionalmente, cambia. Aceptas la realidad tal cual es, así como el desarrollo futuro de la misma, pero aprendes a sentir tus ojos y a conocer su estado antes de que puedan aparecer más moscas volantes o destellos.

Mientras haya vida, hay esperanza, confiando en los avances de la ciencia y en la habilidad de los   médicos que nos atienden, hacemos lo mejor posible para que “Cada día nuestros Ojos y nuestra Visión esté mejor”.

                                                                                              Joaquín Martín Ayllón. Educador Visual.

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