Este sencillo hábito puede mejorar la miopía, presbicia y catarata

Para mejorar la salud visual es beneficioso mirar lejos – cerca de forma tranquila. Al hacerlo como un juego, fomentamos la actividad del sistema nervioso autónomo. Este sistema consta del simpático, activado en momentos de alerta y estrés, y el parasimpático, que nos lleva a la relajación. Buscar que predomine el parasimpático al mirar lejos y cerca es clave.

Cuando el sistema parasimpático predomina estamos relajados y más felices, ahí es donde nuestros ojos funcionan mejor.

Nuestra forma de ver tiene que ser natural y sin forzar, porque en el momento en que forzamos nuestra visión, vemos menos claro. La invitación para hacer este ejercicio es hacerlo puntualmente, el tiempo que nos resulte agradable. Con ello, vamos a integrar buenos hábitos de visión; estos, irán transformando de manera amable nuestra forma de ver al crearse nuevas conexiones neuronales, mejorando de esta manera nuestro bienestar visual.

¿Cómo podemos experimentar mirar lejos-cerca?

Mi invitación es que, si estáis frente a una pantalla, de vez en cuando levantéis la mirada y miréis lo más lejos posible, repitiendo este proceso varias veces. Si hacéis esto como norma habitual, vuestros ojos estarán con mejor tono y más relajados.

Otra manera de hacerlo es poniendo una de vuestras manos a un palmo de distancia de la cara. Mirar algún detalle de la mano, parpadear y mirar a continuación todo lo lejos que podáis. Miráis un momento, parpadeáis y volvéis a mirar otra parte de vuestra mano. Parpadeáis, mirando otra vez de lejos a otro punto diferente, parpadeando de nuevo. Esto, como hemos dicho anteriormente, lo hacéis el tiempo que os resulte agradable. En el momento que notemos alguna sensación incómoda, lo mejor es terminar el ejercicio porque dejaría de estar activo el sistema parasimpático y se activaría el simpático que nos puede producir tensión.

Este hábito tan sencillo ayuda a la mejoría de la miopía, presbicia y catarata, así como a su prevención.

La explicación anatómica y fisiológica de este proceso es la siguiente: dentro del globo ocular, en la cámara anterior, existe una lente llamada cristalino transparente y biconvexa. Esta lente está rodeada por los músculos ciliares, situándose detrás del iris y la pupila, bañada por el humor acuoso. Además, se encuentra anterior a la cámara posterior, donde se ubica el humor vítreo.

Cuando miramos lejos, más de 6 metros, los músculos ciliares se relajan, así como el cristalino, que se aplana. Y cuando miramos cerca, los músculos ciliares y el cristalino se tensan para enfocar en su proceso de acomodación. Por lo tanto, mirar lejos-cerca es un ejercicio muy saludable para que estos músculos y esta lente estén en su estado más óptimo de funcionamiento.

Como en estos tiempos estamos más acostumbrados a mirar de cerca y en convergencia, menos de 6 metros, nuestros ojos están más en la tensión que en la relajación. Esto produce errores de refracción como miopía, presbicia y patologías como la catarata.

Cuantos más contrastes lejos-cerca a diferentes distancias experimentemos en nuestro diario vivir, “Nuestros Ojos y Nuestra Visión cada día estarán Mejor”.

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